lunes, 15 de diciembre de 2008

Llamado a la solidaridad

-¿Por qué estás triste?- preguntó el condenado a muerte.
-Porque la guillotina no funciona- contestó el verdugo.
-Me alegra- dijo el condenado y soltó una risita aguda.
-Voy a perder mi trabajo si no funciona.
-Me alegra- volvió a reír el condenado.
-Tengo mujer y nueve hijos...la vida en este país es cada vez más difícil. No hay trabajo-se quejó el verdugo.
-Lo siento.
-Estoy desesperado!-gritó y lloró el verdugo.
-Lo siento-volvió a decir el condenado y después, como siempre lo había hecho, comenzó a reparar la guillotina.

O.V.B.

5 comentarios:

belenchus! dijo...

fue un hermoso accidente encontrar este blog, leí su libro teoria del desamparo, y me enamore de la prosa, de las ironias, de los personajes, de todo, muchas gracias por escribir.

orlando Van Bredam dijo...

Gracias, Belenchus, por pertenecer a la cofradía de los que todavía leen literatura argentina!

Restaurando dijo...

Leí teoría del desamparo, una excelente novela policial.
En cuanto a "llamado a la solidaridad" aunque parezca a "primera vista" un tanto disparatado lo dicho x el verdugo, pedirle ayuda al momento de la ejecución sería como pedirle peras al olmo.
Me agradó mucho y te envío saludos.
Abrí un correo gmail para ingresar al blog. MARCELO

Noralí dijo...

Me gustó mucho este relato breve y me alegra poder leer este tipo de textos en la web. También llegué al blog casi por casualidad y espero poder disfrutar de más escritos. Saludos!

Mónica Angelino dijo...

!La solidaridad por encima de todo!
Muy bueno, muy.
Gracias a Rolando conocí tu blogs, como siempre, no se equivoca el maestro.
Saludos.
Mónica