Admitamos que nunca supimos para qué sirven las estadísticas. Mucho menos aquella que dice: en los Estados Unidos, una mujer es violada cada quince minutos. Admitamos también, que nunca pudimos comprender a esta pobre mujer que tanto se sacrifica para que se cumplan las estadísticas.
O.V.B.
viernes, 22 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada