martes, 25 de noviembre de 2008

Brevísimos de Olga Zamboni

LA CIMA

A punto de llegar a la cima, ella le rogó:
-Por favor, no me sueltes
El siguió dándole cuerda a un punto del abismo.
El orgasmo fue perfecto.

RELIGION

-Cuando nos casemos, pasaré un montón de días besándote- le dijo él.
-¿y por qué no empezamos ahora?-ella le contestó.
-Mi religión no me lo permite.

EPITAFIO

Aquí descansa Nadie
porque Nadie murió.
Y Nadie murió
porque Nadie nació.

CASI GEMELOS

Eran muy parecidos pero no gemelos.
Y no eran gemelos porque nacieron uno muy lejos del otro.
Y muy lejos uno del otro vivieron siempre.
Por eso jamás se conocieron.

CAMELIAS

Cuidaba las camelias de su jardín con verdadera fruición.
Un día, un amigo le regaló "La Dama de las Camelias".
Ella no quiso leer para no parecerse a nadie.
Pese a ello, murió de tisis aunque sin Armandos.

LEJANA

Alina juntó a sus Reyes y se fue con ellos a Budapest.
En un puente sobre el Danubio se reconoció en la anciana mendiga.
Lejana, tuvo frío.
Y justo allí la encontró Cortázar, en un cuento.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Este es el bosque (María Rosa Lojo)

Cuando llego, jadeante, mi padre está esperándome sentado sobre un tronco. El aire se había puesto oscuro y empañado un instante atrás, pero aquí, bajo los arcos verdes, la luz tiene un espesor de miel y sólo se respira un oxígeno burbujeante y diáfano.
Me siento junto a él. Está tan delgado como cuando murió, pero los ojos vivos contradicen su cuerpo.
-Papá, decíamos ayer que la vida es una herida absurda.
-Esas son cosas de los tangos, hija. Aquí nadie vive en vano. Este es el bosque.
-Pero decíamos que la vida es una pasión inútil.
-Esas son cosas de Sartre. Aquí no hay pasiones, aquí nada es inútil, aquí cada vida sirve a su función. Este es el bosque.
Y su brazo- apenas un hueso con las venas tatuadas- agrupa en un solo gesto los robles y los castañares, los pinos y los eucaliptos, los musgos y los líquenes, las espigas del tojo.
-Pero nacemos y morimos y es como si no hubiéramos vivido y somos apenas hojarasca que se pudre bajo los pies que pasan.
-Aquí nada se pierde y todo se transforma. Aquí nada se muere. Somos la gente de la tierra, las criaturas del árbol, la semilla que florece sin fin. Este es el bosque.

Arte de mentir (Osmar Palosanto)

Aquel viejo era tan pero tan pero tan mentiroso, una mentira completa de los pies a la cabeza, que cuando se acercaba a un espejo no se reflejaba. Su imagen aparecía en otro espejo, lejano, imposible de ubicar.

Impotencia (Roberto Attías)

El jueves, cuando aún llovía, entré a la biblioteca pública y solicité el retiro de un libro. Con prontitud me dieron una lista de requisitos; la leí e informé que a causa de mi desempleo no tengo un certificado de trabajo estable pero daría referencias.

Luego de ser consultada, la supervisora trajo desesperanzas y alegó que recibía órdenes.

Apelé a su buen criterio y señalé:

-¿Acaso no seríamos menos los desempleados si pudiéramos instruirnos más?

Ella se encogió de hombros con desaprensión, giró y se alejó en silencio.
Salí atribulado al aire húmedo de la ciudad.

domingo, 19 de octubre de 2008

El olor del cielo (minificción de María Rosa Lojo)

Un día por año, durante una hora, es posible abrir la puerta del Cielo. El único requisito es estar atento para percibir el resplandor muy leve que dibuja en la pared de enfrente los contornos delicados y precisos de una puerta.
Hay que empujarla con las dos manos y apoyar después todo el cuerpo, suavemente. Se sabe que uno ha entrado sólo por el olor del Cielo, que es peculiar e inolvidable y no se parece a ninguno de los olores de la Tierra, ni siquiera al jazmín del Cabo o a la algalia, o al clavel o a las rosas de Cádiz, o al almizcle.
No es posible recordar nada más porque el olor del Cielo marea y desmaya, confunde y oblitera todos los otros sentidos. Nadie puede relatar, por tanto, su visita al Cielo, porque su único recuerdo es un olor, y éste es indescriptible, e imperceptible para todos los demás seres humanos. Pero sí puede presentar la prueba, porque detrás del visitante se alinean los gatos y olfatean con adoración al que regresa del Cielo y maúllan, despechados, a la Luna que nunca baja, que siempre está demasiado lejos para olerla.

Poemas de Stella Maris Ponce

Trueque

Una mujer teje escarpines
con lana nueva de tenues colores.
A cambio
alguien le arregla
sus viejos zapatos marrones.
El mundo camina.

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Deshojo margaritas
en las que siempre un pétalo azul
completa el número exacto
para llegar a vos.
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En definitiva
sólo se trata de escapar
de la trama de los días
que con furiosa lava
y constancia senil
gana terreno
en la playa del deseo.

Poetas invitadas: Etherline Mikeska y María del Carmen Nucci

Cualquiera

La calle está vacía
ando sola
por el asfalto
y soy tanta,
tanta gente

Fabulaciones

El mundo sigue
con sus ramas rotas.
Me constela con sus barrotes.
Aprisiona sus raíces
en mi universo.
Y la fragilidad despierta,
atesora y brinca
entre mis vuelos.
El mundo sigue
con sus alas rotas;
la lengua vivaz del tiempo
me interpela
con su ronquido
y entre mis dedos
se escapa

Etherline Mikeska (Neuquén)

Soy

Soy
carne y sangre
de inmigrantes,
crédula de afectos,
tozudamente ingenua,
una niña perennemente enamorada
subyugada por estrellas
y relámpagos.

Soy
un destello,
la luz de una luciérnaga
distante,
una boca condenada
a no callarse,
un hijo pródigo
volviendo siempre
al hueco natal
de la nostalgia.

María del Carmen Nucci (Formosa)